Cuidados postoperatorios luego de una laparoscopia

Cuidados postoperatorios luego de una laparoscopia

Entre las ventajas de una cirugía laparoscópica está que los pacientes se recuperan con mayor prontitud que cuando son intervenidos por una cirugía tradicional abierta, puesto que en la tradicional la incisión que se hace es bastante grande. En la cirugía por laparoscopia el cirujano hace solo unas incisiones pequeñas, por consiguiente, el dolor postoperatorio es, por lo general, mucho menor.

 

La laparoscopia es una alternativa mínimamente invasiva en comparación a la cirugía convencional, en la que se utiliza una pequeña cámara llamada laparoscopio para ver dentro del abdomen. Se realiza a través de pequeños orificios de la cavidad abdominal, una leve incisión permite que se introduzca el endoscopio con una micro-cámara que muestra en un monitor una visión amplia de los órganos que allí se encuentran.

 

A través del procedimiento anteriormente mencionado el cirujano puede guiarse para realizar diferentes procedimientos quirúrgicos. Hay que tener presente que no todos los pacientes son candidatos para una laparoscopia, esto lo decide el médico cirujano luego de evaluar las circunstancias únicas de cada caso y de manera individual.

 

Su utilización más habitual y conocida es la cirugía de la vesícula biliar o colecistectomía. En la actualidad, el desarrollo de la técnica ha hecho que se utilice en gran número de patologías y especialidades:

 

  • Cirugía del reflujo gastroesofágico.
  • Estómago.
  • Obesidad.
  • Diverticulitis.
  • Enfermedad pancreática.
  • Cirugía hepática.
  • Bazo.
  • Suprarrenales.

 

A pesar de ser una técnica quirúrgica muy acertada, también puede presentar complicaciones, tanto derivadas del tipo de intervención realizada como específicas del abordaje laparoscópico. Dentro de estas encontramos: neumotórax, embolia gaseosa, trombosis a nivel de las extremidades inferiores, dolores referidos habitualmente al hombro, lesiones producidas al introducir los trócares o por el propio instrumental quirúrgico, hipotermia, etc.

 

Es importante que el cirujano especialista en laparoscopia elija correctamente el instrumental que usará en las diferentes cirugías que practica, buscando la misma calidad y comodidad que sentiría al usar piezas clásicas de cirugía convencional, garantizándole así al paciente cirugías de alta calidad y un proceso de recuperación más rápido y completo.

 

Ahora bien, ¿qué cuidados debe tener un paciente en un postoperatorio de una cirugía por laparoscopia?

 

Una vez en el hogar o vivienda se debe tener en cuenta que la recuperación de esta cirugía por lo general dura entre dos y tres semanas, en este proceso el paciente experimentará diferentes síntomas, entre los que encontramos: dolor en el abdomen o en uno de los hombros, esto debido a los gases que aún quedan en el abdomen, se alivia con el paso de los días.  Dolor en la garganta, como consecuencia del tubo respiratorio, chupar trozos de hielo o hacer gárgaras puede disminuir la molestia. Nauseas y vomito, el cirujano puede recetarle medicamentos para tratarlo. Heces sueltas después de comer, esto puede durar entre cuatro u ocho semanas. Hematomas que desaparecerán por si solos, y enrojecimiento de la piel alrededor de las heridas.

 

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¿Qué puede hacer el paciente para contribuir en su recuperación?

 

  • Caminar por la casa, ducharse por sí mismo, bajar escaleras, etc. Esto debe hacerse durante la primera semana, si presenta dolor, suspenda la actividad.
  • Posiblemente pueda manejar también en la primera semana, siempre y cuando sean trayectos cortos y no esté tomando analgésicos muy fuertes.
  • No levante cosas pesadas ni haga esfuerzo físico durante las primeras dos semanas.
  • No se sumerja en una bañera ni vaya a la piscina hasta que el médico le diga que es el momento indicado.
  • Consuma una dieta normal, evitando la grasa y el picante.

 

Por último, el paciente no debe olvidar llamar a su médico si presenta alguna de las siguientes situaciones:

 

  • La temperatura está por encima de 3°C
  • Las heridas quirúrgicas están sangrando, están rojas o calientes al tacto.
  • Tiene dolor que no se alivia con los analgésicos.
  • Se le dificulta respirar.
  • Tiene una tos que no desaparece.
  • No puede beber ni comer.
  • Sus heces son de un color gris.

 

La persona intervenida quirúrgicamente por laparoscopia puede regresar al trabajo luego de la segunda semana, siempre y cuando, tenga en cuenta la autorización del especialista y siga al pie de la letra los cuidados que este le indique.

 

 

 

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